martes, 24 de agosto de 2010

azzurro

Esta noche que despide a Leo, me acompaña una canción que escuché esta mañana. Suena a las 8.00 de la mañana, cuando aparco el coche (más ó menos) para entrar a trabajar. Y me da energía, no sé por qué. Mañana, libranza y luna llena, me pido un día azul cielo y azul mar.
El paso por leo este verano ha quedado desteñido. Creo que necesito vacaciones y se están demorando. Esperaré unos días más, pero mañana me pido un día azul.

martes, 20 de julio de 2010

sobrasada

Esta noche huele a sobrasada y a jazmín, y me sabe a rojo y blanco (como el camisón que llevo). Se me viene encima el domingo de año santo que cierra siete ciclos de siete años, número mágico. Nací el día en que mi padre cumplía 33, y se me hizo difícil soplar las velas, con lo que me gusta cumplir años, sin su compañía y ayuda. Hoy, la luna me dice que estará llena para acompañarme el día 25, y le estoy tan agradecida...

He estado unos meses en reserva; me llegaban avisos sutiles como amenazas. Nunca me había quedado sin gasolina. Fue la primera señal. Dos veces en una semana. No está mal. Llegó después el día en que agoté la batería del móvil. Realmente inusual. Después mi portátil también me dejó con un trabajo a medias. No ví lo cansado que estaba... y ahí vino el punto de inflexión. Mi energía estaba justa y dispersa. Acudí a la primera fuente del poder personal, las raíces. Un concierto con la sonrisa y alegría, besos y abrazos, de "mi" director que lo fue (mi tinet), y con la complicidad de tantas cosas compartidas. Confidencias en la playa delante de un café del tiempo, leyendo el respeto en los ojos de quien me acompaña, y me ha acompañado en mis sinfonías patéticas desde hace unos años. Una cena con las amigas de infancia, hasta altas horas a pesar que todas teníamos trabajo al día siguiente ("en un ratito", que decía Blanca) acabada con mistela, en la alfombra, adivinando el futuro con las cartas y compartiendo inquietudes y planes, como viene siendo desde hace años. Dominó en la terraza, y gratas experiencias. Y la rutina, que me suena a novedad. Y la autoestima potenciada, recuperando peldaños que ya conoce, que ya ha subido y bajado en otras ocasiones. Me siento afortunada; supongo que nunca he dejado de serlo. Y quiero que lo sepais.

miércoles, 16 de junio de 2010

ex-tupendo

Estos días de nubes y claros, que no permiten errores al hombre del tiempo, me pregunto si el sol se esconde infructuosamente o espera que las nubes que quieren taparlo vayan despejando. Da lo mismo; es obvio que está. Y sabemos cuando se ha ido al otro lado del globo, mejor dicho, nos vamos nosotros a la hora prevista, en la convicción que volveremos al día siguiente para recoger su luz (los que nacimos en verano hacemos fotosíntesis). Somos nosotros los que despedimos al sol en el ocaso, los que le decimos "adiós, mañana vuelvo". El sol es y está.
Así que pienso en las listas de lo que estuvo y no está, que he elaborado con esmero a lo largo de años. Algunos períodos sísmicos, de eventos vitales inesperados, los he concluído pasando nombres de mi lista de amigos a mi lista de ex-amigos, de mi lista de compañeros a ex-compañeros, de marido a ex-marido...y así con amantes, familia política, etc... Ahora, que parece que el sol hará sombras hoy, me doy cuenta de la pérdida de tiempo y energía. ¿Para qué sirve una lista de ex-loquesea si no hay rencor ni intención? La venganza no me resulta nada próxima, ni me la planteo, ni tengo tiempo para élla. Esta Noche de San Juan que se aproxima quemaré todas las listas de ex. Es una suerte de exorcismo necesario para que lo ex sea exitus, de verdad, porque mientras vaya en una lista, está y la categoría de ex...la verdad, me lleva a pensar en zombies, muertos vivientes, vampiros y fantasmas. A todos éllos agradezco la compañía ofrecida y las experiencias compartidas, pero seguro que hay quien los necesite más que yo. No quiero darles mi energía ni un segundo más. Cuento con lo que está/los que están, porque "es lo que es", que dice mi buen amigo Josemi.
Recuerdo la escena de "Una noche en la ópera", en que Groucho y Chico van reduciendo el contrato (las partes de la parte contratante, etc...) y me parece divertido rectificar mi contrato con la vida. Si vivir ni tiene cura, habrá que disfrutarlo, con lo aprendido y lo que aprenderemos. No sabeis el oxígeno que ahora me entra en los pulmones y el "peeling" emocional embellece una barbaridad.

viernes, 28 de mayo de 2010

fado

Decía que estaba de tangos y no, no estoy de tangos,o será que ya los tengo bailados, cantados y arrastrados. Estoy para fados. Parece que vienen del latin fas, fastum : destino. Son fruto de la saudade, ese sentimiento de melancolía producto del recuerdo de una alegría ausente; la sensación que permanece cuando aquello que una vez se tuvo, material ó inmaterial, que en su momento permitía disfrutar alegría y euforia, se ha perdido y se extraña, y el hecho de recordarlo, tenerlo de nuevo ó pensarlo, produce una sensación de volver a la vida.

De vuelta a la vida en esta luna llena de géminis ("Yo reconozco mi otro yo, y al menguar ese yo, Yo crezco y brillo")

Una portabilidad me ha tenido sin móvil 24 horas. Hasta he telefoneado desde una cabina...después de hacer mucha memoria. ¡Menudo subidón!. En el antiguo teléfono se quedan encerrados los mensajes de varios años, que repasé con nostalgia antes de cambiarlo por otro. Me cuesta soltar aunque sé que me hace bien. Hay que menguar el otro yo, para dejar sitio al crecimiento. En fin..., cosas presuntamente sabidas.

A las 01.08h, un instante nada más, la luna estará en su plenitud y seguirá su camino al cuarto menguante, sin detenerse, sin retener nada. Hace muchos siglos que tiene esa costumbre. Y yo, saldré a adivinarla tras las nubes que traen esta lluvia bendita, porque sé que está escondida y me observa, sin asomarse.
Aunque soy de verano, sol y fuego, hoy me siento luna. Tal vez sean los años de experiencia y esperanza. Encenderé una varita de incienso, y haré una oración. La plenitud no se alcanza para quedarse allí, sino para seguir adelante.
Mientras, escucho a Amália Rodrigues, cantando "Lágrima", y me invade esta saudade, vieja conocida, que me hace sonreír, como hoy sonreirá la luna llena.

viernes, 21 de mayo de 2010

navacerrada

Ando con la sensación de que el volcán Eyjafjällajokull me ha enseñado mucho, acerca de nubes que vienen y van, nubarrones de ceniza, que creo que ya no están pero sí, sí que están. Y con la fuerza de paralizar un aeropuerto entero. He de respetar a la Naturaleza...y conocer su poder.
Mis fuerzas, ahora mismo, llegan para pasar las 21 horas que me deja el día; como a Scarlett en "Lo que el viento se llevó", me queda el : "Mañana pensaré". Y mañana me subo a un autobús, después del trabajo, para ir a Navacerrada, a cantar, que me gusta un montón, me nutre y me relaja. La buena compañía me hará bien. Las risas con mis tres sintenores, y unos pocos más, están garantizadas...y el aire de la sierra que haga el resto.
No estoy para muchos planes, pero me he arriesgado y ya estoy que me canto encima. La música del alma, la que se lleva en la piel, y se siente en las tripas, es un lenguaje común y universal. No lo he hecho hasta ahora, ni sé si lo haré otras veces, pero voy a compartir con vosotros un enlace que me llega de un amigo muy querido. Que os lo disfrutéis. Buen fin de semana.

http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=2539741

viernes, 14 de mayo de 2010

tango

Me dice un amigo que tengo el cuerpo para tangos...y será cierto. Posiblemente ahora llevo un color arrabalero y ando con la voz quebrada. Nada pasa por casualidad. Escuchando a Fito y compañía, me toca, aunque no me hunde, aquéllo de "no voy a pedir perdón si algo no me sale bien...". Creo que para una temporada la propuesta vital de no pedir perdón me va a resultar en un ánimo más liviano. Y con su mirada cómplice comprendo que me lo voy a permitir. Al fin y al cabo, me gusta el tango, y tiene su punto interesante, de sensualidad y arrebato. Y ahí, me lo voy a disfrutar, claro que sí. Arriesgaré. No es lo mismo "no quiero" que "no me atrevo". Y si hay conflicto es que hay contacto.
Creciendo, creciendo...he perdido la base de sustentación, y me siento insegura. Igual es buen momento para no pensar en alargar mi vida, sino en ensancharla. Y que la primavera haga el resto. Sabe tánto la Madre Naturaleza...

lunes, 3 de mayo de 2010

"¿Te cuento qué?"

Uno de mis peques, decía de chiquitín : "Mamá...¿te cuento qué?", cuando quería que yo supiera algo. Así que voy a contaros qué.
Y cuento que... siempre me han dicho que soy de risa fácil, pero lo que realmente tengo fácil son las lágrimas; las de pena, las de rabia, las de nostalgia, las de oír a Chopin, las de las carcajadas. Igual es un síndrome de incontinencia lacrimal, ó igual va y es contagioso, ó del ADN. No lo sé ni me interesa.
Y cuento que...me gusta llorar debajo de la lluvia. Las gotas frías refrescan el calor de las mejillas y se juntan con las lágrimas saladas. El yin y el yang. Me hacen cosquillas y se cuelan por detrás de las orejas hacia el escote y, según y cómo, hasta el ombligo. Y me dan más ganas de reír y más ganas de llorar.
Y cuento que...alguien que vive por arriba de las nubes sabe cuándo necesito que caiga el agua del cielo. Y me la envía en alivio a mi contención.
Y cuento uno, dos, tres...y respiro. Hondo, muy hondo. La pereza me atrapa, y tengo que ir a trabajar (una suerte con la que cae en el país, la UE...etc...), así que voy a ir desenredándola de la punta de los dedos y de la planta de los pies.
Felices lluvias!!