viernes, 21 de mayo de 2010

navacerrada

Ando con la sensación de que el volcán Eyjafjällajokull me ha enseñado mucho, acerca de nubes que vienen y van, nubarrones de ceniza, que creo que ya no están pero sí, sí que están. Y con la fuerza de paralizar un aeropuerto entero. He de respetar a la Naturaleza...y conocer su poder.
Mis fuerzas, ahora mismo, llegan para pasar las 21 horas que me deja el día; como a Scarlett en "Lo que el viento se llevó", me queda el : "Mañana pensaré". Y mañana me subo a un autobús, después del trabajo, para ir a Navacerrada, a cantar, que me gusta un montón, me nutre y me relaja. La buena compañía me hará bien. Las risas con mis tres sintenores, y unos pocos más, están garantizadas...y el aire de la sierra que haga el resto.
No estoy para muchos planes, pero me he arriesgado y ya estoy que me canto encima. La música del alma, la que se lleva en la piel, y se siente en las tripas, es un lenguaje común y universal. No lo he hecho hasta ahora, ni sé si lo haré otras veces, pero voy a compartir con vosotros un enlace que me llega de un amigo muy querido. Que os lo disfrutéis. Buen fin de semana.

http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=2539741

viernes, 14 de mayo de 2010

tango

Me dice un amigo que tengo el cuerpo para tangos...y será cierto. Posiblemente ahora llevo un color arrabalero y ando con la voz quebrada. Nada pasa por casualidad. Escuchando a Fito y compañía, me toca, aunque no me hunde, aquéllo de "no voy a pedir perdón si algo no me sale bien...". Creo que para una temporada la propuesta vital de no pedir perdón me va a resultar en un ánimo más liviano. Y con su mirada cómplice comprendo que me lo voy a permitir. Al fin y al cabo, me gusta el tango, y tiene su punto interesante, de sensualidad y arrebato. Y ahí, me lo voy a disfrutar, claro que sí. Arriesgaré. No es lo mismo "no quiero" que "no me atrevo". Y si hay conflicto es que hay contacto.
Creciendo, creciendo...he perdido la base de sustentación, y me siento insegura. Igual es buen momento para no pensar en alargar mi vida, sino en ensancharla. Y que la primavera haga el resto. Sabe tánto la Madre Naturaleza...

lunes, 3 de mayo de 2010

"¿Te cuento qué?"

Uno de mis peques, decía de chiquitín : "Mamá...¿te cuento qué?", cuando quería que yo supiera algo. Así que voy a contaros qué.
Y cuento que... siempre me han dicho que soy de risa fácil, pero lo que realmente tengo fácil son las lágrimas; las de pena, las de rabia, las de nostalgia, las de oír a Chopin, las de las carcajadas. Igual es un síndrome de incontinencia lacrimal, ó igual va y es contagioso, ó del ADN. No lo sé ni me interesa.
Y cuento que...me gusta llorar debajo de la lluvia. Las gotas frías refrescan el calor de las mejillas y se juntan con las lágrimas saladas. El yin y el yang. Me hacen cosquillas y se cuelan por detrás de las orejas hacia el escote y, según y cómo, hasta el ombligo. Y me dan más ganas de reír y más ganas de llorar.
Y cuento que...alguien que vive por arriba de las nubes sabe cuándo necesito que caiga el agua del cielo. Y me la envía en alivio a mi contención.
Y cuento uno, dos, tres...y respiro. Hondo, muy hondo. La pereza me atrapa, y tengo que ir a trabajar (una suerte con la que cae en el país, la UE...etc...), así que voy a ir desenredándola de la punta de los dedos y de la planta de los pies.
Felices lluvias!!

miércoles, 28 de abril de 2010

agenda

Un contratiempo en salud y un cambio en el trabajo, redujeron mi agenda en tres/cuatro horas al día. No es una justificación, ni siquiera explicación...es...una introducción. El tiempo al volante permite un estar conmigo diario, y no me ha sentado mal. Ayer, la luna lunaza me dio los buenos días, y me atrapó hasta ahorita mismo, que araño unos minutos para desearos buen día/semana/mes (así organizaba mi agenda cuando los días tenían sus 24 horas completas). Dicen que el plenilunio nos trae mucha energía, y que hay que recibirla con idea de transformarla en útil. Y, cerrando los ojos, recuerdo las palabras de gloria que me explicaba que no es necesaria una grúa para mover un boli bic; bastan dos dedos. Las pasiones son, a veces, poco sostenibles.
Dicen mis análisis que estoy cansada...soy una mujer pesada. Y me refresca el slogan de una conocida marca : "I LIGHT IT"...y hablo con Joa, que siempre estuvo y está, y me sorprende, como siempre, con su magia. Y dice que las opacidades son pasajeras, que esperanza y "glamour" andan siempre cercanos. Así que aligero, y me siento mejor. Como os deseo a vosotros.

miércoles, 14 de abril de 2010

balances

Comento a uno de mis hijos lo que ha perdido su hermano, y me sorprende la contestación : "En realidad, mamá, no lo ha perdido; ha dejado de ganarlo". Y es rigurosamente cierto que no hay que echar a faltar lo que no se tuvo. Y calculo que no cuadro los balances porque mezclo y confundo los "debe" y los "haber", porque pierdo lo que no tengo y lloro lo que no perdí. Mal asunto para tiempos de crisis...

lunes, 8 de febrero de 2010

tacitas y vecinos

Un comentario cariñoso me trae la imagen de llamar a una puerta que se abre para dejar asomar al vecino que me dejará una tacita de sal. Claro que hay que salir de casa, llamar al timbre y saber esperar para pedir lo que me falta. Demasiado trabajo sería intentar montar una salina en casa, para no pedir nunca nada; solo yo sé el tiempo perdido en estas cuestiones.

Y vuelvo a sentir la paz de los ojos de Nana, en la certeza de que las cosas iban bien, que lo malo pasó...y que aprendí que sin bacterias, no hay intestino que funcione.

Y ahora sé que hay constantes vitales no monitorizables (ó sí) como traer flores y disfrutar repartiéndolas en jarrones, atender las plantas del balcón que se creían desahuciadas, comprar vasos nuevos y retirar el muestrario que había, mirarse al espejo y ver asomar el glamour de las arrugas y las canas descaradas que resisten a toda la química del mundo mundial...en fin, aquello que indica que la UCI quedó atrás, y que quiero seguir disfrutando de esta vida, la mía. Y las que vengan detrás.
Y compartir.



domingo, 15 de noviembre de 2009

despiste

Vaya, me he despistado...ha sido un fenomenal despiste. Dice el diccionario de la RAE que despiste es lo mismo que distracción, fallo, olvido, error. Y lo mío es todo eso también.

No sé cómo puedo pasar tantas semanas de puntillas por la vida, cómo puedo perder el compás y seguir cantando por libre, cómo miro sin ver, cómo escucho por dentro, pero está claro que puedo y está claro que no me sienta bien. Nada grave, sin embargo. Sigo estando y sigo siendo. Y me alegro de volver a encontraros por aquí, ahora que caigo en la cuenta de mi despiste...ésto es complicado.

Los sentimientos de culpabilidad y/ó de arrepentimiento me parecen emociones innecesarias y creo que el mejor momento es hoy. Y necesito un futuro, que el pasado que fue y las incontables variantes que podrían haber sido, pesan demasiado para seguir adelante, con una sonrisa de luna creciente.