lunes, 24 de noviembre de 2008

va a ser que hoy no es el mejor momento

No estoy hoy para escribir, tan confusa, y acosada y derribada por cuatro virus de mierda. Pero no paran las neuronas, ni las naúseas, ni el dolor de cabeza, tan raro para mí. Es tiempo de reajuste, supongo. Supongo que todo irá yendo a su sitio, encajándose las piezas del puzzle, en 3D.

Raros los últimos días, con la re-visión de asuntos y compañeros de trabajo, tras años de distancia. Proyectos, ofertas, re-encuentros y desencuentros.

Raro verme paseando por la capital y pasándolo bien (no me prueba la meseta), risas, mojitos y la pena de L. esfumándose tras asomar a traición. Raras confesiones al frío de la noche, raras confidencias en un taxi y raro el regreso a la rutina.

Y el cerebro en la centrifugadora, porque ésto no es pensar, y las emociones en una compleja danza imposible de predecir. Y ausencias sentidas cuando ya...estoy muy cansada.

Mañana más.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

dame un beso

No hace mucho, en una situación de distorsión emocional, dije : "No sé si te quiero ó te odio". Me contestó : "Dame un beso", y ante mi desconcierto, añadió : "Dame una sonrisa". Ni que decir que se llevó la sonrisa y un par de besos.



Y hoy me viene a la memoria el momento y la sensación de que una sonrisa tiene mucho poder (lo aprendí de mi padre que, como era tímido, se presentaba con una sonrisa). Y qué decir del poder de un beso. Y cómo damos poder a otras cuestiones, a la razón y a la palabra, a las conjeturas e interpretaciones...para no quedar desnudos en estos gestos.


Sabemos lo que es una sonrisa de luna llena y una sonrisa de cuarto creciente como la del gato de Cheshire (que hasta había sonrisa sin gato), y las de cuarto menguante, tan acogedoras, y las de luna nueva.

Y los besos merecen un tratado. Desde Hollywood a la Biblia, que enseña qué es un "beso de Judas", de Norte a Sur, de Este a Oeste, soplando en todas las direcciones de la rosa de los vientos.



La vida es difícil, pero no imposible y la complicamos, en ocasiones. Hay días que pesan y días que pasan, días que no acaban y días que no sabemos por dónde empezar, días de sol y de luna, de luz y de niebla, de calma y de tormenta. Os deseo que lleguen días de besos y sonrisas y que esteis atentos a recibirlos. Un beso y una sonrisa.

martes, 11 de noviembre de 2008

sorpresa

Estoy alegre porque la he sorprendido; no me imaginaba allí, esperándola.

Regresó de su viaje a la primavera y a la naturaleza salvaje, con escala en París…y París en otoño, ya se sabe. Sin salir del aeropuerto, intentó ver amanecer, pero la lluvia emborronó la salida del sol de tal forma, que no llegó a estar segura de que se hiciera de día en Europa. Y los pies se le quedaron helados. Eso sí, por fin un buen capuchino. Y la complicidad con élla misma, cuando le hablan en francés; nadie le dice que es española como primera opción (claro que en París casi siempre te hablan en francés). Y las miradas de los ejecutivos, por encima de las pantallas de los laptops (un ¿dónde va ésta desmangada, con gabardina y un sombrero a lo Indiana Jones?).

Por el Mediterráneo, estaba soleado. Sonrió al entrar en casa y dejar el equipaje. Y comenzó su ronda de rutina, el repaso de las estancias, el recorrido por el pasillo, asomarse a la nevera, al cuarto de la lavadora. Y, por fin, al balcón.
Y allí estaba YO, flor de ciudad, con mi cartel de BIENVENIDA (te hemos echado de menos), portavoz de todo lo que cuida élla con dedicación y esmero.

En señal de gratitud, removió la tierra de mi maceta, que sabe que me encanta que me hagan cosquillas en los pies, me peinó las greñas canturreando, y me limpió de unas hojitas secas, que se me estaban pegando por el tallo, y me rozaban los brotes. Luego, saludó y mimó a mis compañeras de balcón y a las del otro dormitorio. Estamos cara al norte, y el invierno se hace duro.

Luego, me besó y me hizo una foto, un primer plano, sonriente y pletórica de felicidad, que tenemos las flores de ciudad nuestros sentimientos y nuestra idiosincrasia, y yo estaba tan contenta…como élla.

P. D. Y me iba a incluír en el post, pero me colé en el lado derecho,…¡Y ME DEJA QUEDARME AHÍ!, para poder acompañaros, en lo efímero de mi existencia, que es condición de flor no durar más de lo oportuno.


sábado, 8 de noviembre de 2008

relatividad

Me contaba uno de mis hijos que se acordaba de cosas de cuando era pequeño, queriendo remontarse a su primer recuerdo consciente. Y decía que aún tenía la imagen de su cuarto cumpleaños, soplando las velas en la guardería, en la clase de los mayores(?), y se reía escuchándose hablar de los "mayores" del jardín de infancia, ahora que han empezado la Secundaria.
Y yo pensaba cuántas veces respondo "¿mayor qué quién?", cuando la gente atribuye sus malestares a ser mayor. Al fin y al cabo, mayor es un término relativo.

Acabo reinterpretando la ecuación que propuso Einstein : Energia = masa x velocidad de la luz al cuadrado. Y deseo que la vida traiga muchos fogonazos de luz inspiradora, con los que multiplicar nuestros dones, para generar una carga (siempre positiva) de energía suficiente. Y transformarla, ya que no se agota, en ilusión y alegría, que las cosas, buenas y malas, vienen y van. Lo que queda es la experiencia. Y vuestra compañía.

P. D. Ahora querría haber añadido una foto de Albert Einstein, pero...ahí andamos. Supongo que ya me queda menos.

sábado, 1 de noviembre de 2008

plegaria

BEEN THERE...estuve alli, en el encuentro de los oceanos.
DONE THAT...hice mi plegaria, agradecida por lo recibido.
GOT A T-SHIRT...en cuanto abran las tiendas.

Y con ella volvere a casa, y lo obtenido en estos dias de vacaciones laborales, que los sentidos y el corazon no han parado aun. Quedan pocos dias, o muchos, ya veremos.

Un beso fuerte.

jueves, 23 de octubre de 2008

calor

Me preguntaban por qué voy a disfrutar mis vacaciones AUN pendientes persiguiendo la primavera y el calor estival.
De mayo a octubre se me hizo tan breve y tan denso, que no pude recoger lo que todos los años me trae mi cumpleaños : un poquito de calor. Simplemente, queda ahí y yo transformo esa energía y la administro hasta el año siguiente.

A falta de energía, he tomado la decisión de invertir en mí misma, que aún no cotizo en bolsa pero fluctúo. Y antes que la fluctuación sea catastrófica, me apunto al ahorro energético y marcho de viaje unos días. Un viaje requetesoñado y en el que espero recoger de la naturaleza todos los momentos que ofrece, vivir en aquí y ahora, contemplar espectáculos sin entrada ni más aplausos que la emoción. Un viaje planeado, con la complicidad de buena gente, aunque iré conmigo que no sóla (un beso para Uma).
Y atender mi parte interior, abandonada ultimamente.

Me muero de la ilusión y cuando recogí ayer los billetes, me temblaban las manos. Faltan unos días...

lunes, 20 de octubre de 2008

entre ( ) paréntesis

¿Estás bien?



(¿Estás?)



(¿Eres?)



¿Eres feliz?